Me encontraba esperando el autobús, cómo de costumbre. Entonces, dos sucesos aparentemente aislados llamaron mi atención, por una parte el revoloteo aparente de una bolsa al viento, la cuál acabó posándose en la parte superior de la cabeza de una señora, que curiosamente gritó: ¡Samuel! tras volver en sí, cómo si hubiese estado absorta,soñando. Todos la miramos, pero fue cómo si nada pasase, esa voz se repetía en mi mente, a falta de mi iPod, por lo que mi instinto me llevó a observarla, siempre indirectamente. Al aparecer el número 9 la mujer se levantó para continuar su destino, pero sus llaves resbalaron del bolsillo, yendo a parar junto a mi pie, entonces las recogí y llevaba un llavero, con una foto, una foto con una chica, una chica con un extraño parecido a ti...
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