Trece ladrones invadieron el alma de un poeta mientras escribía, presa de un amanecer prohibido, pues ante aquellas farolas el susurro de tus caderas era la sinfonía de un bajista en la cima del mundo. Las miradas, un simple aleteo de mariposas en el estómago y las estrellas los únicos testigos de los pecados cometidos, entonces el viento dió otra vuelta más de tuerca al caprichoso destino que nos acechaba. Dándonos paso a otra galaxia, donde volé tan cerca del sol que derretiste la cera de mis alas...
Pues el final de un día no marca otra cosa que el principio del siguiente, cada susurro no es más que meros recuerdos dibujados a fuego lento en un corazón latente y tu pesar, las cadenas que atan mi mente...
Aparentemente, el mundo vuela bajo nuestros pies, sin dirigirnos la mirada ni por el retrovisor del destino...
Aparentemente, el mundo vuela bajo nuestros pies, sin dirigirnos la mirada ni por el retrovisor del destino...
he leido el 13 y el 14 y es un texto k kuando lo lee la gente,aunque no lo haya vivido se mete en el como si fuera así,al igual que quien lo vive mejor lo comprende...
ResponderEliminarbesos pa lo mas bonitoO!! ^^